¿Pueden unas creencias ser base firme para orientar y guiar la vida humana, libre de conflictos y contradicciones?

Esto no es un ataque contra las religiones por más que se diga que las mismas se basan en creencias y éstas, ya se sabe, se creen o no se creen. Por esta razón, la mayor parte de las religiones más influyentes tienen en sus pilares fundamentales el de la fe: esto es, una adhesión inquebrantable a sus principios y normas, aunque no se puedan demostrar. Estos cuestionamientos de la fe en sus dogmas dieron lugar, dentro de las propias organizaciones religiosas, a serios cismas irreconcialiables, lo que sin duda contribuye a cuestionarse una respuesta afirmativa a la pregunta inicial.

La mayoría de las personas desconoce el funcionamiento de su vida mental (psíquica)

Si un sujeto quiere estar seguro de que los pasos a dar o las medidas a tomar son las correctas, debe partir de un buen conocimiento del funcionamiento de las distintas partes, así como de su organización y estructuración y que tienen como base fisiológica el cerebro. Y no nos estamos refiriendo al estudio del cerebro como tal órgano con sus respectivos hemisferios o lóbulos, sino a la rica vida mental, independientemente de en qué zona del mismo se encuentre su soporte neuronal.

El miedo

Uno de los motivos frecuentes de consulta es el miedo. Otras personas para referirse a esa misma emoción emplean la palabra temor. ¿En qué consiste ese sentimiento que puede llegar a ser tan intenso (entonces se convierte en emoción) como para llegar a ser un bloqueo total? Muchas veces la persona que se siente afectada por un ataque de estas características le tiene más pavor a los síntomas orgánicos que lo acompañan que al propio objeto o causa de los mismos, causa (frecuentemente diría) que puede muy bien no saberse cuál es; dichos síntomas suelen ser un ritmo cardíaco cada vez más acelerado, con fuertes palpitaciones y que asustan mucho, acompañadas de una respiración entrecortada, dificultosa.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑