El sentimiento de culpa

Podríamos definir el sentimiento de culpa como una sensación generalizada de miedo o angustia, vivenciada la mayoría de las veces como un estado flotante de intranquilidad,sin saber de dónde procede, con incapacidad para vincularla con algo concreto, pero que es muy desagradable porque no deja tener paz, tranquilidad, con un desasosiego constante en el estado de ánimo.

El déficit de atención

Cuando los padres observan que su hija/o no tiene unos rendimientos académicos satisfactorios y que más bien rehúye las situaciones de estudio y aprendizaje, comienzan a inquietarse y a buscar la solución: van de un sitio a otro hasta que alguien le da el diagnóstico: ”Tiene déficit de atención”.

La búsqueda del verdadero “YO”

Una de las primeras ideas que se le viene a la cabeza a quien termina de oír el calificativo de alumnos/as sobredotados es que son alumnos de sobresalientes o matrículas, privilegiados del sistema, que aprenden todos los contenidos rápidamente, y, como ya saben todo lo que está diciendo el profesor, se aburren en la clase, por lo que el sistema educativo se inventa unos programas complementarios –la lógica lineal lleva a pensar: a mayor capacidad, mayor ración.

Orientaciones y consejos, para los padres, sobre las medidas a tomar con los hijos, tras el proceso de separación o divorcio

La ruptura familiar siempre supone una vertiente jurídica, todavía reciente en nuestro país, ligada a la presente etapa democrática, y la vertiente educativa y emocional. De este campo los jueces ni si ocupan ni están formados, ni dan consejos, sólo sentencias. Por consiguiente, corresponde a los educadores, en concreto a los tutores, con quienes tienen relación los padres por darse la casualidad de ser los profesores de sus hijos, motivo más que justificado –por el hecho de conocer a su hijo- para pedirle un consejo acerca de las mejores medidas a tomar, como consecuencia derivada del proceso de separación o divorcio llevado a cabo.

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