El simbolismo del fútbol

El juego es una actividad muy seria, y por supuesto, necesaria para mantener un equilibrio mental, digamos, para que las tensiones no nos desborden. En realidad, el juego es una actividad que nos acompaña desde la primera infancia hasta la vejez. Antes se creía que la especie humana era la única que poseía actividad lúdica; sin embargo, hoy en día se sabe que muchas otras especies también tienen el juego como parte de sus funciones.

La imagen de sí mismo

Cuando un sujeto desea someterse a psicoterapia, independientemente de cuál sea la dificultad a abordar, deberá afrontar, como algo vinculado a la misma, el hecho de la imagen que tiene de sí mismo. De entrada, se puede decir que casi todo el mundo da por hecho que el tener una imagen de sí es lo normal y natural. Puesto en negativo, si no se tiene una imagen de sí, es que psíquicamente algo falla y ese sujeto poco menos que no sabrá quién es. Para que te quede claro, si tienes una imagen de ti, tu eres el que no está bien. Lo que ocurre es que esa curiosidad de la capacidad analítica que se cuestiona el fondo de las cosas, no la hemos aplicado a observar la imagen para ver su funcionamiento, y si es algo real y sin contradicciones.

El equilibrio según Melanie Klein

La psicoanalista Melanie Klein prosiguió las investigaciones de Freud, descubriendo las fases iniciales del desarrollo infantil, a través del juego, demostrando al mismo tiempo que el psicoanálisis infantil era el futuro. "El equilibrio no significa evitar conflictos, implica la fuerza para tolerar emociones dolorosas y poder manejarlas".

El suicidio, tema tabú

Los datos hablan por sí solos. Después de Asturias, Galicia es la segunda comunidad autónoma con mayor tasa de suicidios de España, y la quinta en el número absoluto de muertes por esta causa. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), y con fecha anterior a la pandemia, en 2019 se suicidaron en España 3.671 personas. En 2020 y en Galicia, 307 personas: 220 hombres y 87 mujeres. Aunque es cierto que la concienciación alrededor de las problemáticas vinculadas con la salud mental en general (10 de octubre, día mundial de la Salud Mental), y la depresión en particular (13 de enero, día mundial contra la depresión), va en aumento (en gran medida a través de las redes e Internet), en la mayor parte de ámbitos sociales, así como en medios de comunicación tradicionales, la lacra del suicidio sigue sin tratarse todo lo que se debería.

La salud mental

Aprovechando la reciente conmemoración del mundo mental, con sus dificultades y peripecias durante su período constitutivo, dando lugar posteriormente a unas anomalías en su funcionamiento que se conocerán como “enfermedades mentales”, queremos rendir homenaje a unos autores pioneros en su estudio.

¿Sabías que tú mism@ eres tu mayor enemig@?

Esta misma idea se puede expresar de otro modo, como hizo Agripino en tiempos de Nerón cuando dijo: "Jamás seré un obstáculo para mí mismo." Esta es la clave de la Psicoterapia: conseguir que el sujeto cambie el punto de mira para que, en lugar de enfocarlo hacia otras personas y convertirlas en culpables de su situación, revertir el enfoque hacia dentro de sí, para ver nuestras reacciones. Este proceso de mirar hacia otros y culparlos de nuestra situación es lo que se conoce en la jerga terapéutica como "proyección", achacamos a otros la causa de nuestros estados.

El alma, otra creencia más

Habrá todavía quien se pregunte qué relación puede tener esa cuestión, con los problemas o dificultades de carácter psíquico, queriendo decir con ello que el interrogarse acerca del alma es más bien un tema de ámbito religioso y sociológico, incurriendo de esta forma en el error de parcelar en compartimentos estanco la realidad.

La frustración

Ésta es la palabra clave para detectar cuándo algo anda mal en la vida de una persona: es como el termómetro de la mente de un sujeto; así como el médico, cuando el paciente le manifiesta encontrarse mal, lo primero que hace es comprobar la temperatura corporal, la reacción de la frustración es la “señal”, la fiebre de la vida mental.

¿Por qué las creencias religiosas no nos libran de los sufrimientos y conflictos mentales?

Un sujeto -se dice-, para orientarse y conducirse en la vida, necesita unos principios firmes y verdaderos. Para ello, cada individuo recurre a la religión en la que fue adoctrinado para ver cómo debe comportarse en cualquier situación conforme a las normas, preceptos y mandamientos prescritos para su profesión de fe. Esto se ve sobre todo cuando alguna enfermedad grave -digamos un cáncer- ronda la familia. Llegados a este punto, uno se agarra a lo que sea: los más allegados a la parroquia, contactarán con los ministros religiosos que le dirán más o menos “estamos en las manos de Dios, sólo nos queda pedirle ayuda con fe, y si quiere… ofrecer un sacrificio o lo que usted vea”.

La mayoría de las personas desconoce el funcionamiento de su vida mental (psíquica)

Si un sujeto quiere estar seguro de que los pasos a dar o las medidas a tomar son las correctas, debe partir de un buen conocimiento del funcionamiento de las distintas partes, así como de su organización y estructuración y que tienen como base fisiológica el cerebro. Y no nos estamos refiriendo al estudio del cerebro como tal órgano con sus respectivos hemisferios o lóbulos, sino a la rica vida mental, independientemente de en qué zona del mismo se encuentre su soporte neuronal.

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