Nuestros conflictos psicológicos

“El proceso de combatir algo sólo alimenta y fortalece aquello contra lo que luchamos”; Jiddu Krishnamurti. Retomamos este aforismo porque resume muy bien el proceso de nuestros conflictos psicológicos: algo que forma parte de nuestro ser y que no aceptamos como nuestro porque nos resulta desagradable y, por ello mismo, tratamos de desembarazarnos, de sacárnoslo de encima, precisamente porque no nos gusta la imagen nuestra con “esa” característica, que tildamos de defecto o torpeza; las hay de muchas clases: obsesión por la limpieza, por el orden, ideas compulsivas (impulsos a cometer acciones que no se desean realizar), fobias, etcétera.

El sufrimiento

Suele asociarse el sufrimiento con cuadros psicológicos, como es el caso de depresión, la tristeza o el abatimiento, como si fuese una característica propia de esos estados, cuando, en realidad, es un denominador común de toda nuestra sociedad, y que está en el trasfondo de nuestra cultura, siendo un indicativo de que la misma hace aguas por todas partes, y de ahí las evasiones a través del alcohol y las drogas.

El miedo

Uno de los motivos frecuentes de consulta es el miedo. Otras personas para referirse a esa misma emoción emplean la palabra temor. ¿En qué consiste ese sentimiento que puede llegar a ser tan intenso (entonces se convierte en emoción) como para llegar a ser un bloqueo total? Muchas veces la persona que se siente afectada por un ataque de estas características le tiene más pavor a los síntomas orgánicos que lo acompañan que al propio objeto o causa de los mismos, causa (frecuentemente diría) que puede muy bien no saberse cuál es; dichos síntomas suelen ser un ritmo cardíaco cada vez más acelerado, con fuertes palpitaciones y que asustan mucho, acompañadas de una respiración entrecortada, dificultosa.

Aforismos IV – Observación y pensamiento

Muchos van al lejano oriente a contactar con un maestro espiritual que le ayude a entrar en meditación, esto es, controlar la actividad mental, controlar el pensamiento para que no divague. Dicen: “Quiero llegar a controlar mis pensamientos.” Esa entidad que manifiesta ese deseo, ¿es, acaso, diferente de lo que desea controlar? ¿Está separada, como si tuviese existencia aparte de eso que son los pensamientos que desea tener bajo su supervisión?

Camino de Santiago y del autoconocimiento

Caminos, rutas, cargadas de espiritualidad y generalmente divididas en etapas o fases a cubrir en sucesivos días, con el fin de avanzar en el otro viaje (el del conocimiento interior). Es una experiencia que se encuentra en muchas culturas. Aquí en la nuestra, la occidental, cristiana, la más conocida es la Via Crucis (ruta simbólica), emulando la figura de Jesús, camino del Calvario, en catorce estaciones.

El sentimiento de identidad: Tú, ¿quién eres?

La razón básica, fundamental, que se esconde tras el sentimiento de identidad es el miedo, el pánico a sentirse solo: si no pertenezco a algún grupo es como si estuviese sin vínculos en este mundo, indefenso. Por este motivo buscamos alguna comunidad con la que tengamos unas características más o menos comunes que nos justifiquen y tranquilicen (pueblo, provincia, comunidad, país).

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