"Nadie, siempre y cuando se mueva entre las corrientes caóticas de la vida, está sin problemas". Carl Gustav Jung. #Aforismos #CarlGustavJung #Jung #Angustia #Consejos #Problemas #LaVida #Soledad #Aleteia #AleteiaPsicoterapia #Psicoterapia #Psychotherapy #Psicoanalisis #Psychoanalysis #Psicologia #Psychology #Pensamiento #Inteligencia #Yo #Ourense #Orense

La reclusión: cómo sacarle partido (posibilidades terapéuticas)

Esta es una experiencia nueva para la mayoría de los ciudadanos. El recuerdo que mi mente, como toda mente, que instantáneamente buscó entre las experiencias pasadas, algo similar para no sentir la angustia de lo novedoso, fue una película de Buñuel, vista hace muchos años, en la que los protagonistas estaban recluidos en una parte de la casa, en el salón, siendo incapaces de abandonarlo de puro bloqueo.

Nuestros conflictos psicológicos

“El proceso de combatir algo sólo alimenta y fortalece aquello contra lo que luchamos”; Jiddu Krishnamurti. Retomamos este aforismo porque resume muy bien el proceso de nuestros conflictos psicológicos: algo que forma parte de nuestro ser y que no aceptamos como nuestro porque nos resulta desagradable y, por ello mismo, tratamos de desembarazarnos, de sacárnoslo de encima, precisamente porque no nos gusta la imagen nuestra con “esa” característica, que tildamos de defecto o torpeza; las hay de muchas clases: obsesión por la limpieza, por el orden, ideas compulsivas (impulsos a cometer acciones que no se desean realizar), fobias, etcétera.

El sentimiento de identidad: Tú, ¿quién eres?

La razón básica, fundamental, que se esconde tras el sentimiento de identidad es el miedo, el pánico a sentirse solo: si no pertenezco a algún grupo es como si estuviese sin vínculos en este mundo, indefenso. Por este motivo buscamos alguna comunidad con la que tengamos unas características más o menos comunes que nos justifiquen y tranquilicen (pueblo, provincia, comunidad, país).

El sentimiento de culpa

Podríamos definir el sentimiento de culpa como una sensación generalizada de miedo o angustia, vivenciada la mayoría de las veces como un estado flotante de intranquilidad,sin saber de dónde procede, con incapacidad para vincularla con algo concreto, pero que es muy desagradable porque no deja tener paz, tranquilidad, con un desasosiego constante en el estado de ánimo.

El déficit de atención

Cuando los padres observan que su hija/o no tiene unos rendimientos académicos satisfactorios y que más bien rehúye las situaciones de estudio y aprendizaje, comienzan a inquietarse y a buscar la solución: van de un sitio a otro hasta que alguien le da el diagnóstico: ”Tiene déficit de atención”.

Aleteia Psicoterapia

Justo cuando la persona se ve invadida por las dudas, pueden aparecer unas manifestaciones azarosas en forma de palpitaciones, sudoración, angustia, pánico, pavor, fobias, adicciones y todo lo que un@ se pueda imaginar.

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