El niño que no aprendía a restar

Formando parte de los Equipos Externos del Sanatorio Psiquiátrico de Toén Manuel Cabaleiro Goás, en una de las habituales visitas al sector de la provincia que nos correspondía, centralizado en las poblaciones de Xinzo de Limia y Allariz, una profesora consultó (todavía no se habían creado los Servicios de Orientación Escolar) el caso de un niño que no daba aprendido el proceso de la substracción.

La búsqueda del verdadero “YO”

Una de las primeras ideas que se le viene a la cabeza a quien termina de oír el calificativo de alumnos/as sobredotados es que son alumnos de sobresalientes o matrículas, privilegiados del sistema, que aprenden todos los contenidos rápidamente, y, como ya saben todo lo que está diciendo el profesor, se aburren en la clase, por lo que el sistema educativo se inventa unos programas complementarios –la lógica lineal lleva a pensar: a mayor capacidad, mayor ración.

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